El ultimátum de la discográfica: Tras el fracaso comercial de su disco anterior, Caress of Steel (1975), el sello Mercury Records presionó al grupo para que grabara canciones cortas y comerciales.
La rebelión: En lugar de ceder, Geddy Lee, Alex Lifeson y Neil Peart decidieron arriesgarlo todo y grabar una suite de ciencia ficción de 20 minutos. Si iban a caer, lo harían bajo sus propios términos. El resultado fue un éxito masivo que los catapultó al estrellato.